Dominio de Campo Viejo

En 2009, Campo Viejo celebró sus bodas de plata y para celebrarlo lanzó al mercado su vino más especial, Dominio, que pretende ser un homenaje tanto a la zona en la que se encuentra la Bodega, La Rioja, como a todas las personas que han contribuido durante estos cincuenta años a su liderazgo nacional e internacional.

Dominio de Campo Viejo es un vino redondo, complejo y elegante, que nos transmite una gran diversidad de aromas, fruto del coupage creado para la ocasión, con uvas procedentes de los cinco mejores viñedos que posee la Bodega: El Espino, Cañada Valhondo, Barriobusto, Caluengo y El Cierzo. En estas fincas se han realizado seis vinificaciones diferentes, cada una por separado, para conseguir mantener las propiedades de cada viñedo y que, a la vez estos se complementen, aportando cada uno de ellos las características de cada suelo y climatología. Unas vinificaciones que se realizan en un periodo de maceración que dura 28 días.

Como comentamos antes, el vino es un coupage de de tres uvas “históricas” de la zona, Tempranillo, Mazuelo y Graciano, que permiten obtener una extensa variedad de matices, frutosidad y estructura.

Una vez vinificados, los vinos resultantes reposan 11 meses en barricas nuevas de roble francés procedentes de los bosques de Tronçais y Nevers y cuyas maderas han sido seleccionadas en origen personalmente por la enologa de la Bodega Elena Adell junto con el equipo de Toneleros de Campo Viejo, con el objetivo de utilizar las maderas que mejor respetaran y potenciaran las cualidades y características del vino. Posteriormente, pasa 7 meses redondeándose en botella

El resultado es un vino de color granate obscuro, alta capa y profundo. Muy intenso en nariz, donde de la gran variedad aromática destacan las frutas rojas frescas (arandano, cereza, ciruela, mora…) junto anotas tostadas, especiadas y dulces de la madera de roble francés, junto a frutos secos, cacao y matices balsámicos. En boca resulta un vino con una gran potencia, Fresco, perfumado y a la vez carnoso y tánico. El final del gusto es sedoso y en él se recuperan los aromas tostados a cacao y frutas rojas que denotaba en la fase olfativa, junto con una sensación de mineralidad.

Un vino que podemos armonizar tanto con carnes blancas como rojas asadas, (recordad que hablamos de un Rioja), con fiambres, arroces (secos y rissotos), verduras a la plancha, una tosta de sobrasada, un queso brie, champiñones….

Un vino que podemos conservar hasta seis años después de la añada de su cosecha antes que empiece a decaer y que alcanzará su plenitud entre los cuatro y los seis años después de dicha añada.

En resumen, y en palabras de su creadora, Dominio de Campo Viejo es un vino “… elegante afrutado, potente y de una infinita complejidad”, y al que únicamente le vamos a sacar un pero, en palabras de Gonzalo Sol, y es que debido a su éxito y a las pocas botellas que salieron al mercado, es difícil de hallar. Así que si encontráis una disfrutarla como un tesoro (yo tuve la suerte de recoger dos de la cosecha de 2007 el pasado Diciembre de manos de Marta Gómez Lusa, responsable de RRPP de las bodegas, después de asistir a un fantástico concierto de gospell celebrado en la propia bodega a cargo de Soul Friends).

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